Servicios Conjuntos de Noticias, Inc.

Durante la reunión de los G20 en Toronto, Servicios Conjuntos entrevistó a varios líderes globales acerca de la mordaza del presidente del senado de Puerto Rico a la prensa. De acuerdo a uno de estos dirigentes y conocedor del sistema político puertorriqueño, “Thomas Rivera Schatz se llena la boca de libertad. Es una de las palabras que más utiliza en sus discursos políticos, mientras que la palabra democracia hay que buscarla como una aguja en un pajar. El Fuhrer del Capitolio parte de un concepto de libertad negativa, previa al concepto Estado, y a la que le importa un bledo el bien común o el interés general”.

Un antropólogo de la Universidad de Toronto y estudioso del Puerto Rican Walfare Way of Life indicó que: “Para el presidente del senado, libertad de prensa es proteger sus propios intereses y los de sus amiguitos. Privacidad e intimidad para Rivera Schatz es blanquear su imagen de las prácticas autoritarias del Senado de Puerto Rico. Ahora ha decidido prohibir las fotografías y vídeos de lo que ocurre en el Capitolio, y pronto prohibirá la difusión de noticias”.

La mordaza que impulsa Rivera Schatz y todo el gobierno de Luis Fortuño es un ataque directo a la formación de la opinión pública y, por tanto, al corazón del sistema democrático. Con acciones como ésta, no se sabría nada de nada de las nefatas leyes que quieren imponer casi por decreto.

Todos los entrevistados concluyeron que a Rivera Schatz no le basta con intentar monopolizar los medios de comunicación con una información controlada, sino que ahora quiere taparles la boca. El Fuhrer del Capitolio, Thomas Rivera Schatz, ha puesto de moda un nuevo concepto para definir la corrupción del sistema político puertorriqueño, la calidad de vida puertorriqueña y las formas de convivencia social puertorriqueña: la violentocracia

Servicios Conjuntos quiere recordar las palabras de Primo Levi, el primero y más punzante cronista del infierno de Auschwitz, quien ya dejó escrito en 1974 que “cada época tiene su fascismo” y advirtió de que el fascismo se puede implantar de formas diversas “no necesariamente a través del terror y la intimidación policial, sino también a partir de la ocultación o la manipulación de la información, la corrupción del sistema judicial y la parálisis del sistema educativo”.

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